Cuidando el Corazón y la Mente
Pro 4:20 »Hijo mío, está atento a mis palabras;
inclina tu oído a mis razones.[r]
Pro 4:21 Que no se aparten de tus ojos;
guárdalas en lo profundo de tu corazón,[s]
Pro 4:22 porque son vida para los que las hallan
y medicina para todo su cuerpo.
Pro 4:23 Sobre toda cosa que guardes, guarda tu corazón,
porque de él mana la vida.[t]
Pro 4:24 Aparta de ti la perversidad de la boca,
aleja de ti la iniquidad de los labios.[u]
Pro 4:25 Que tus ojos miren lo recto[v]
y que tus párpados se abran a lo que tienes delante.
Pro 4:26 Examina la senda que siguen tus pies
y sean rectos todos tus caminos.[w]
Pro 4:27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;[x]
aparta tu pie del mal.[y]
- Atención a la Sabiduría: Los primeros versículos (4:20-22) enfatizan la necesidad de escuchar las palabras de sabiduría, considerándolas como fuente de vida y salud. La sabiduría se presenta casi como un remedio para el cuerpo y el alma.
- Cuidado con el Corazón: Versículo 4:23 subraya que el corazón es fundamental, ya que "de él mana la vida". Esto sugiere que lo que hay en nuestro corazón influye en nuestras acciones y en nuestra vida en general.
- Control de la Comunicación: En los versículos 4:24-25 se habla de la importancia de apartar la perversidad y enfocarse en lo recto. Esto implica cuidar nuestras palabras, según hablas construyes tu futuro, las relaciones personales y edificas o destruyes tu vida.
- Examen de Caminos: Los versículos 4:26-27 nos instan a examinar nuestros caminos y a no desviarnos. La idea es que debemos ser intencionales y reflexivos sobre nuestras decisiones y nuestras direcciones en la vida.